El desenlace de la serie documental de televisión «Nikolai» ha regalado a los espectadores una visión muy poco habitual sobre la relación personal entre el conde Nicolás y su progenitor, el príncipe Joaquín, de 57 años. A las puertas de celebrar su vigesimoséptimo cumpleaños a finales de agosto, el que fuera príncipe de Dinamarca se enfrenta a una encrucijada vital: encontrar el equilibrio perfecto entre las pasarelas internacionales, sus constantes viajes y la estabilidad de un empleo tradicional.
Durante su encuentro televisado, el diálogo derivó rápidamente hacia la importancia de cimentar una trayectoria profesional sólida. Cabe recordar que, desde enero de 2026, el joven aristócrata ocupa un puesto fijo trabajando como consultor dentro de la división inmobiliaria de la Confederación de la Industria Danesa (Dansk Industri).
El príncipe Joaquín pide más enfoque en la trayectoria laboral
A lo largo de la emisión, el hijo menor de la reina Margarita no tuvo reparos en expresar abiertamente lo que opina sobre el rumbo que está tomando su primogénito y las ineludibles responsabilidades de la etapa adulta.
«Estás a punto de cumplir 27 años. Ya va siendo hora de sentar la cabeza y arrancar de verdad con una carrera profesional, ¿no crees?», le comentaba directamente el príncipe Joaquín durante el episodio estrenado esta misma semana.
Lejos de incomodarse, el conde Nicolás recibió este toque de atención con una sonrisa cómplice. El joven modelo aprovechó para dejar claro que su estrategia siempre ha consistido en compaginar el glamour de la moda con las exigencias del sector corporativo.
Según sus propias palabras frente a las cámaras, su gran ambición personal siempre ha sido mantener «un trabajo de oficina completamente normal» de forma paralela a sus otras mediáticas facetas.
De las aulas de negocios en Copenhague a desfilar para Giorgio Armani
El gran salto mediático del nieto de la reina Margarita se produjo en 2018, cuando irrumpió con fuerza en la industria del modelaje y consolidó su presencia en las redes sociales. Sin embargo, más allá de los focos y los contratos publicitarios, se graduó exitosamente en la prestigiosa Copenhagen Business School, una exigente etapa académica que enriqueció con estancias internacionales en Sídney y París.
De hecho, su estrecha vinculación con la capital francesa sigue muy vigente. Apenas la semana pasada, el conde y su pareja sentimental, Benedikte Thoustrup, de 26 años, volaron a la ciudad del Sena como invitados de excepción para disfrutar del exclusivo desfile de Giorgio Armani durante la Semana de la Moda de París.
Tal y como argumenta Mette Poulsen, reputada analista de recursos humanos y asesora laboral de la Cámara de Comercio Danesa, poseer un título universitario superior combinado con un amplio bagaje internacional otorga a estos perfiles jóvenes un enorme valor competitivo dentro del complejo mercado empresarial moderno.
Y aunque actualmente su día a día en Copenhague gira en torno a proyectos analíticos y netamente comerciales, el protagonista de esta historia no oculta sus profundos deseos de volver a instalarse en el extranjero por una larga temporada en el futuro.
Tranquilidad ante la incertidumbre y proyecciones a largo plazo
En cuanto a su particular filosofía de vida, el conde Nicolás confiesa que huye deliberadamente de las estrictas hojas de ruta profesionales a diez años vista. Su objetivo primordial es preservar siempre ese toque de aventura e improvisación en su rutina diaria.
Rechazando los clásicos planes quinquenales, su prioridad radica en exprimir cada vivencia al máximo. Curiosamente, mantiene la expectativa vital de superar la barrera de los 100 años de edad antes de sentarse, por fin, a hacer balance sobre todos sus logros acumulados.
Gestión de carrera: El complejo equilibrio del entorno laboral actual
Moverse ágilmente entre los flashes de la industria del entretenimiento y las rígidas paredes de una oficina institucional no es tarea sencilla. Exige, ante todo, una capacidad de organización impecable y unas prioridades sumamente definidas.
Desde una perspectiva experta, gestionar la presión corporativa mientras se persiguen metas personales es un proceso completamente individual. Por ello, siempre resulta aconsejable apoyarse en especialistas en psicología ocupacional o mentores certificados cuando la conciliación entre el deber profesional y la auténtica vocación se vuelve cuesta arriba.
Con el broche final de su serie documental, el conde Nicolás retoma sus obligaciones cotidianas en las oficinas de Dansk Industri, manteniendo la puerta totalmente abierta a nuevas y fascinantes aventuras laborales, ya sea dentro o fuera de las fronteras danesas.













