Represalias geográficas en el mapa norteamericano
Las fricciones comerciales actuales entre Estados Unidos y Canadá están modificando la cartografía de la región de una forma literal. Hace unos días, Donald Trump tomó la insólita decisión de alterar la denominación oficial del conocido lago Ontario, pasándolo a llamar Lake America.
Esta medida unilateral ha borrado de un plumazo un apelativo histórico que la enorme masa de agua había conservado durante 400 largos años. Sin embargo, las autoridades de Ottawa no están dispuestas a quedarse de brazos cruzados y ya preparan un contragolpe contundente.
Entre las iniciativas más llamativas para responder a este gesto destaca la idea de modificar el rótulo de una célebre vía en la capital canadiense. La intención es rebautizarla como Taco Avenue, una elección cargada de una profunda e intencionada ironía.
El fin de una dirección rodeada de polémica
Durante un cuarto de siglo, una tranquila zona residencial de Ottawa ha albergado una calle bautizada como Trump Avenue. Ahora, los políticos locales exigen con firmeza que esta nomenclatura desaparezca de los planos urbanos para siempre.
El concejal Riley Brockington, principal impulsor de esta modificación, ha anunciado que el trámite burocrático arrancará justo al concluir los próximos comicios municipales. A su vez, ha animado a los vecinos a participar activamente aportando sugerencias creativas para el futuro título de la calzada.
El político no se ha mordido la lengua al calificar el actual letrero vial como una auténtica vergüenza nacional.
Según señala Riley Brockington, la etapa de la diplomacia cordial ha quedado atrás. Esta postura tan inflexible nace de la inestabilidad generada en el panorama internacional y de los evidentes daños económicos que ya está sufriendo Canadá.
¿Se convertirá Taco en el nuevo rótulo vecinal?
La lluvia de propuestas ciudadanas es incesante y hay un concepto específico que está ganando muchísima popularidad. Tim Tierney, también concejal del municipio, asegura que la corporación valora con enorme seriedad la opción de implantar Taco Avenue.
Lejos de ser un homenaje a la famosa comida mexicana, se trata de un ingenioso acrónimo. Este juego de palabras nació en las redes sociales durante las recientes disputas arancelarias y sus siglas en inglés significan Trump Always Chickens Out.
No obstante, circulan otras alternativas muy llamativas con un evidente trasfondo político. Dentro del abanico de opciones que se barajan formalmente destacan Pelosi Avenue, Obama Avenue o incluso Rosie O’Donnell Avenue. Ante el tono provocador de estas iniciativas, ya se ha solicitado una declaración oficial a la Casa Blanca al respecto.
Como detalle curioso, el origen de esta vía no guardaba ninguna relación con la política en sus inicios. Simplemente formaba parte de un diseño urbanístico inspirado en Nueva York para el barrio de Central Park. De hecho, los residentes colindantes mantienen direcciones tan comunes como Staten Way o Manhattan Crescent. Sin embargo, la tolerancia de los habitantes hacia una placa tan divisiva ha llegado a su límite absoluto.













